BUSCAR LIBROS

Modelos informáticos para un clima cambiante
La tierra posee un clima variable, con cambios lentos y continuos. En menos de doscientos años, la vida acelerada del hombre impuso su ritmo al cambio climático mundial. En predecir estas alteraciones se encuentra la clave para no transforma la Antártida en un desierto como el del Sahara.
Suéter o musculosa

" El clima se ha vuelto loco!". Este comentario, realizado en forma frecuente por la gente media de la calle, denota una creciente preocupación sobre los repentinos cambios que en el clima se producen. A la hora de enfrentarse con el exterior, la elección adecuada entre salir con un abrigo o bien en mangas de camisa, será por ahora una decisión que va a depender más del azar que de nuestra experiencia. Lo cierto es que el clima de nuestro frágil planeta se encuentra bajo continuo cambios. El que posee en la actualidad, difiere mucho del que existía hace cien millones de años, cuando los dinosaurios eran los únicos amos del planeta y las plantas tropicales florecían, incluso, a considerables alturas, sobre las laderas de las montañas. A partir de ahora, los cambios que se produzcan, a diferencia de los ocurridos en el pasado tendrán un nuevo origen: el desarrollo de la actividad humana.

La Simulación no es un juego de niños

Frente a un futuro climático incierto, la civilización humana ¿ podrá prepararse para predecirlos?. No es fácil adelantar una respuesta convincente. Si bien existen modelos matemáticos desarrollados por computadoras, que van a permitir ver con cierto detalle dichos cambios, en un tiempo no muy lejano.
Como en los juegos de azar, son muchas las variables climáticas involucradas, con procesos demasiado grandes y complicados para poder reproducirlos a una escala de laboratorio. Por suerte existen modelos matemáticos que pueden simularse a través de una computadora. Dicho en otros términos, en lugar de construir una analogía física del sistema: Tierra -océano- atmósfera, se puede abstraer esta realidad física en una expresión matemática abstracta, con principios y leyes de la física atmosférica que gobierna este sistema. Un ejemplo son las tres leyes básicas de la dinámica newtoniana, la ley de la conservación de la energía y las leyes de la transmisión del calor bajo sus tres formas: convención, radiación y conducción. Para luego dejar que la computadora, mediante estas leyes, calcule cómo va evolucionando el clima en un tiempo dado.
Los modelos matemáticos del clima no pueden simular todos los procesos que ocurren en la realidad, pero sí sirven para detectar los cambios que se produzcan de acuerdo con la hipótesis lógicas planteadas, que se produzcan de según la hipótesis lógicas planteadas, que hoy conocemos sobre el clima terrestre.


Un modelo para cada juego

No se trata nada más ni nada menos que de un juego de leyes, variables y datos, el que se establece entre los modelos matemáticos propuestos y la m'quina, encargado de realizar la simulación. No es igual un modelo que describa las alteraciones climáticas ocurridas hace cien millones de años, regidas por procesos muy lentos, como el movimiento de la corteza terrestre o la deriva de los continentes. Al empleado para predecir el tiempo la semana próxima, que ignora por ejemplo la evolución en el transcurso del tiempo de los glaciares. Pero sí tiene en cuenta la superficie actual cubierta por los mismos. Estos modelos, más bien modestos, se limitan a describir cambios atmosféricos.

En el espacio es distinto

Los modelos matemáticos varían también en lo que se llama "resolución espacial"que tiene en cuenta el número de dimensiones que están simulando y miden al detalle el concepto espacial que abordan. Existen modelos muy simples, como el que calcula sólo la temperatura media de al Tierra en forma independiente al paso del tiempo. En los modelos tridimensionales, la variación de la temperatura terrestre, se realiza a través de su altitud, latitud y longitud. Pero los modelos climáticos más complicados reciben la denominación de "modelos de circulación general". Ellos nos muestran cómo varía con el tiempo, por ejemplo, la temperatura, dirección y velocidad del viento, la humedad del aire y del suelo, así como la pr3sión atmosférica. Finalmente, para simular en forma completa un modelo climático, se deben tener en cuenta los complejos mecanismo que influyen sobre él.
La nieve, por ejemplo, causa un efecto que altera la temperatura de una determinada región. Cuando una "ola de frío"proveniente de zonas de bajas temperaturas llega a regiones más cálidas. La temperatura tiene a disminuir, no por la ola de frío en si, sino por la reflectividad de la nieve que absorbe menos energía solar que el suelo. Lo que un simple mortal podría considerar como un juego matemático del clima mundial realizado entre meteorólogos, analistas y matemáticos, se ha convertido en elemento indispensable para predecir los cambios climáticos que, por fenómenos naturales o a raíz de la actividad humana, en forma inexorable se han de producir en próximas décadas.

Roberto Tassano
escribale aqui